Se trata de un queso madurado, de coagulación predominantemente láctica, de pequeño tamaño, cilíndrico, de diámetro ligeramente superior a la altura, con un peso entre 250 y 500 gramos; de corteza fina y rugosa; de pasta semidura a dura, cerrada y desmenuzable al corte; de textura firme y friable, poco o nada elástica; con aroma y sabor característicos, agradables y equilibrados, dentro de la familia láctica, que recuerdan a la leche de la que proceden.
El Consejo Regulador; será el encargado de garantizar, tanto en el proceso como en el producto, a través de su estructura de control, el cumplimiento de los requisitos establecidos para poder ser amparados por la indicación geográfica protegida “Los Beyos”.
Todos los quesos elaborados conforme a los requisitos mencionados, serán identificados con una contraetiqueta numerada, expedida por el Consejo Regulador. Se reconocerá además el producto por el logotipo de la IGP.
El queso de Beyos se produce en los concejos de Amieva y Ponga, de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias; y Oseja de Sajambre, de la provincia de León.









