La magia de Asturias, su singular encanto, se expresa en la riqueza de su paisaje, su patrimonio arquitectónico, su cultura, sus tradiciones, su mitología y en la variedad y calidad de sus productos agroalimentarios, materia prima de una exquisita gastronomía.
Desde hace años, el Gobierno del Principado de Asturias viene apostando por la puesta en valor de los recursos agroalimentarios asturianos, buscando para ellos figuras de protección europea – Denominaciones de Origen Protegidas e Indicaciones Geográficas Protegidas-, que ayuden al consumidor a identificarlos como productos de calidad diferenciada, con características singulares y obtenidos bajo sistemas de producción medioambientalmente sostenibles.
La Sidra de Asturias; los Quesos de Gamonéu, Cabrales, Afuega´l Pitu y Casín; la Faba Asturiana; el Chosco de Tineo; la Ternera Asturiana; el Vino de la Tierra de Cangas y las producciones amparadas por el Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica configuran ya un excelente plantel de productos asturianos con marca de calidad. A ellos se unirán otros en el futuro, pues la riqueza agroalimentaria de Asturias es mucha y muy variada.
En Asturias se han conservado hasta nuestros días antiguos mitos y leyendas que nos hablan de seres fantásticos –Xana, Trasgu, Diañu Burlón, Ayalga, Busgosu...- y también una forma de producción agroalimentaria tradicional y artesana que, unida a la magia de nuestros chefs, configuran los Sabores Mitológicos de Asturias.
Las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas reconocen la calidad superior de ciertos productos, debida a factores como el medio geográfico, la materia prima, o la influencia de factores humanos.